El mundo ha cambiado-esinec-blog

 

El mundo ha cambiado en los últimos seis meses hasta un punto que muchas personas aún ni siquiera sospechan.

Buena parte de la población sigue en la fase de negacionismo, no queriendo creer que, en efecto, las cosas ya no son ni volverán a ser como eran.

Por lo tanto, todos debemos adaptarnos a esta nueva normalidad y, a ser posible, adelantarnos a la futura y desconocida normalidad post-covid.

El teletrabajo, por ejemplo, ha llegado para quedarse en muchos sectores de actividad (desde empresas de servicios, comercios, atención médica, atención de las Administraciones Públicas…).

Hasta hace cuatro días, el trabajo se hacía en la mayor parte de los casos en una oficina en la que todo el equipo compartía la jornada laboral, pudiendo comunicarse unos con otros con la sencillez que ofrece el hecho de estar físicamente en el mismo lugar.

También los jefes de equipo podían apoyar o supervisar el trabajo de su gente con la misma facilidad. Ahora esa gestión y coordinación se complica porque no estamos aún acostumbrados a comunicarnos desde la distancia.

También ha cambiado la forma de atender a los clientes, a los que ahora de forma masiva no se les trata en persona sino a través de mail, whatsapp o programas de vídeo conferencia.

La competencia dentro de cada sector de actividad también se ha vuelto mucho más feroz. Internet es y funciona igual para todo el mundo. Pero da más visibilidad a quien tiene más dinero para anunciarse.

Todos, empresas grandes y pequeñas, compiten por el mismo mercado en un escaparate en el que, quien más dinero invierte, se queda más trozo de éste.

Ante esta situación, la mayoría de los emprendedores, empresarios y directivos andan perdidos. Y no son conscientes de que las soluciones, muchas veces, las tienen ellos mismos. Simplemente, no las saben ver. El miedo y la incertidumbre los han dejado ciegos.

¿Cómo gestionar los cambios necesarios? ¿Hacia dónde dirigir ahora las empresas o los proyectos personales? ¿Cómo dirigir una empresa en estos tiempos? ¿Cómo adelantarse al mercado e intuir hacia dónde vamos?

Ahí es donde aparecen la Inteligencia Emocional (para gestionar todas las emociones que se suceden en momentos de tensión como estos) y el Coaching (para apoyar a empresarios y directivos a descubrir sus propias recetas del éxito).

Se necesita una nueva forma de dirigir los negocios, de relacionarse con los trabajadores, proveedores y clientes, de hacer marca. Y se necesitan también habilidades de gestión emocional para sobrellevar los vaivenes. Todo ello se puede conseguir mediante la Inteligencia Emocional y el Coaching (de equipos, ejecutivo y personal).

¿Qué decir de otros aspectos de nuestra realidad, de nuestro día a día, como son las escuelas, institutos y universidades? La educación y la formación han cambiado para siempre, aunque los actores protagonistas quizás aún no se hayan dado cuenta.

La formación presencial, especialmente la de adultos, será anecdótica a partir de ahora. En los últimos seis meses ha quedado claro que la formación virtual es tan potente o más como la tradicional.

Y tiene muchas ventajas: no hay desplazamientos, el alumno puede ver las clases grabadas en cualquier momento y al ritmo que necesite, la atención por parte de los profesores es incluso más personal…

La educación básica, la de los niños más pequeños, sí seguirá siendo presencial porque guarderías y colegios son (entre otras cosas y aunque quede mal decirlo) una especie de parking en el que dejar a los más pequeños mientras los padres trabajan.

¿Y la cultura? Los artistas vieron hace pocos años cómo las plataformas online se comían la venta de discos, de forma que su modelo de negocio de pronto pasó a ser a través de conciertos. Ahora eso tampoco está disponible.

Así que tendrán que buscar una nueva forma de ganar dinero. Probablemente tenga que ver con crear contenidos, subirlos de forma online y ganar dinero vendiendo algunos de ellos y regalando otros, pero cobrando por publicidad.

Decía antes que la Inteligencia Emocional y el Coaching serán las herramientas más poderosas que nos apoyarán a dar los saltos que se requieran. Toda la población debe adaptarse a la nueva situación. Y no todos lo harán de forma fácil y rápida.

Por eso, el gobierno aprobó de un plumazo el Ingreso Mínimo Vital, para no dejar totalmente en la ruina a todas las personas que se queden fuera de juego.

¿Y qué decir de la irrupción del 5G? El famoso internet de las cosas hará que en unos pocos años existan automóviles autónomos. Eso implicará la paulatina desaparición de profesiones como conductores de autobús y metro, taxistas, camioneros…

Y la extinción de los cirujanos, pues los robots operarán con mucha mayor precisión…

Y la práctica desaparición de los comercios tradicionales y de los centros comerciales, absorbidos por Amazon y alguna otra.

Todos estos cambios en proceso, algunos ya totalmente instalados y otros en camino. Y buena parte de la gente preguntándose “¿dónde está mi queso?”.

Todos estos cambios en proceso… y yo con estos pelos.

 

 

Feliz semana,

Por Manu Ramírez

Director General ESINEC

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